Héroes

Pisando fuerte: Scott Eastwood

Atleta ejemplar, hombre de acción, próximo héroe de Hollywood: charlamos con el actor Scott Eastwood sobre riesgos laborales, su famoso apellido y el reciente rodaje para BMW.

Fotos
Collin Erie
Texto
Marc Deckert

Es una escena tan intensa que el espectador casi puede sentir el aliento del corredor. Nos encontramos en un bosque, poco antes del amanecer. Un hombre corre entre la maleza bajo las primeras luces del día. ¿Una persecución? No. Entrenamiento de alta intensidad. Darlo todo antes de comenzar la jornada. Después, a seguir trabajando. Las vistas se ensanchan, una carretera de ensueño lleva de vuelta a la civilización.

Este sensual anuncio para el nuevo BMW Serie 5 ha sido rodado en Los Ángeles y en los brumosos bosques de la costa californiana. Llama la atención por su moderno lenguaje visual, pero, además, para el protagonista es como jugar en casa. Se trata del actor del que todos están hablando en Hollywood: Scott Eastwood no tiene solo un gran apellido, últimamente ha destacado sobre todo por su trabajo. En 2016 actuó en Snowden, el drama de Oliver Stone, y casi al mismo tiempo representó a un duro soldado en el espectáculo de acción Escuadrón Suicida. Estos son solo dos de la media docena de grandes proyectos cinematográficos en los que ha participado en un año. A sus 30 años, este joven que debutó en 2006 en Banderas de nuestros padres, la película de guerra nominada a un Oscar de su padre, Clint Eastwood, se encuentra en plena ascensión.

Trabajar duro tiene recompensa

Varios meses después del rodaje del anuncio de la nueva berlina BMW, tenemos ocasión de hablar con él. Es ya finales de diciembre y Scott Eastwood está rodando en Sídney. Acaba de terminar una intensa jornada de trabajo y está relajado. «Era el último día de rodaje antes de las Navidades», comenta. Hay que señalar que, después de un año con tantos proyectos, probablemente sean sus vacaciones más merecidas de los últimos tiempos. «Estoy muy agradecido por todas las cosas que he hecho», añade. «Me gusta avanzar. Tengo la sensación de estar creciendo como actor. Y, además, trabajando en proyectos que me parecen realmente interesantes».

Conseguir papeles en grandes películas no es en absoluto algo que da por descontado. Nadie contrata a un joven actor solo porque tenga un apellido famoso, y contar con un rostro llamativo no es un rasgo diferenciador en Hollywood. Todo pasa por trabajar duro y con seriedad. Eastwood tiene reputación de tomarse su trabajo muy en serio. Mostrar siempre la actitud adecuada, llegar puntualmente al plató, ser un buen ‘jugador de equipo’… todo esto es esencial en su ética profesional, explica. Solo que, en ocasiones, va demasiado lejos. En 2015 debía interpretar a un jinete de rodeo en el drama romántico El viaje más largo y, para preparar el papel, decidió que tenía que montar un toro de verdad. No fue una broma, sino, más bien, una idea peligrosa. «Bueno, el resultado fue un auténtico subidón de adrenalina, eso sí puedo decirlo». Cuando le preguntamos si era realmente necesario para el papel, Eastwood se echa a reír. «Realmente necesario no era. Pero tenía la sensación de que, si no lo hacía, no podría mirar a los ojos a los jinetes de verdad. No quería ir por ahí promocionando la película y afirmando que sé lo que sienten los auténticos jinetes de rodeo. Así que tenía que averiguarlo yo mismo. Tuve que hacerlo por ellos».

El hombre adecuado en el lugar adecuado. El vídeo de promoción del nuevo BMW Serie 5 se rodó en Los Ángeles y en los parajes naturales de California. Para Scott Eastwood, fue como jugar en casa. Nació y pasó parte de su juventud en la localidad costera de Carmel.

Scott Eastwood tiene reputación de tomarse su trabajo muy en serio. Estar bien preparado, llegar puntualmente al plató, ser un buen ‘jugador de equipo’… todo esto es esencial en su ética profesional.

Naturalmente, no es casualidad que a un actor con una forma física como la suya le ofrezcan papeles de acción (además es el rostro actual en la campaña de Cool Water, de la marca de perfumes Davidoff). Pero Eastwood, que creció en Hawái y en la localidad costera de Carmel, en California, cuenta con otro talento esencial para interpretar estos papeles: le gustan los riesgos (para Cool Water se lanzó de cabeza al mar desde un acantilado). «En cualquier caso, los retos hacen la vida más interesante», apunta el actor.

Durante mucho tiempo, el mundo del cine no tuvo un rol dominante en su vida. El deporte, sí: entrena mucho, practica jiu-jitsu, le gusta nadar. Nació en Carmel, California, donde también vive su padre, pero pasó la mayor parte de su infancia y su juventud en Hawái, junto a su madre. Residían en Big Island, la isla de mayor tamaño del archipiélago, un paraíso natural poco poblado. Poco antes de comenzar el instituto regresó con su padre a Carmel. En realidad, nunca se alejó mucho del Pacífico. Él no lo ve como algo natural, sino como una bendición. «Fue increíblemente hermoso crecer así. Siempre fuera, al aire libre. Sigo siendo una persona de espacios abiertos. Nunca tuve la necesidad de jugar a videojuegos. Nos íbamos de pesca, siempre estábamos activos».

«Mi padre es definitivamente de la vieja escuela»

En la primera entrevista conjunta con su padre, publicada recientemente en la revista estadounidense Esquire, Scott Eastwood habla un poco sobre la época en Carmel. Con mucho humor deja entrever que, como hijo del actor de Harry el Sucio, fue educado con principios firmes. «Mi padre es definitivamente de la vieja escuela», señala. Pero también destaca: «Mi padre es mi héroe». Actualmente, Eastwood padre no se inmiscuye en las decisiones profesionales de Scott. «Sí que hablamos sobre el mundo del cine», comenta el hijo. «Pero no lo intelectualizamos. Básicamente, sus consejos son: “Sigue trabajando con calma, paso a paso. Harás buenas películas y, entremedias, también algunas malas”».

Aunque en su infancia vio algunos platós, el cine nunca fue el objetivo declarado de Scott. «De pequeño el cine me fascinaba, eso es cierto», cuenta, «pero no tanto la idea de convertirme en actor. Ahora pienso que la actuación es la parte divertida del negocio. Es maravilloso salir a escena y actuar para la gente. Sin embargo, lo verdaderamente interesante en el mundo del cine es la narración. En los últimos cinco o diez años he comprendido que la narración de historias es la parte del negocio que más me llama. Y voy a esforzarme para poder trabajar algún día en ese ámbito».

Está claro que Scott Eastwood va a toda velocidad. Antes de llegar a la meta, probablemente descubrirá todavía algunos de esos retos que hacen la vida más interesante. Por ejemplo, con automóviles y motores, que en sus últimos trabajos ―aparte del anuncio de BMW― han tenido un papel importante. En 2016 se ha sentado al volante en varias escenas de la próxima entrega de The Fast and the Furious, pero además ha interpretado a un ladrón de coches especializado en vehículos raros y exclusivos en el filme de acción Overdrive. ¿Es casualidad que haya conducido tanto en sus últimas películas? Scott Eastwood responde: «En realidad, me interesa todo lo relacionado con la cultura automovilística». Entonces, ¿condujo también el nuevo BMW Serie 5 en el anuncio? Por primera vez, Scott hace una pausa en la conversación. Se muestra sorprendido y entonces dice: «¡Qué demonios, pues claro!», y casi parece ofendido. «El rodaje del anuncio en L. A. fue espectacular. Y teníamos con nosotros este fantástico automóvil. ¿Cómo no iba a conducirlo yo mismo?».

06/16/2017