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Jeremy Weiss y su BMW M5

El azar juntó los caminos de Jeremy Weiss y de un BMW M5 de 1988 poco usual. El fotógrafo nos cuenta cómo fue el encuentro, por qué el modelo es tan raro y lo que más le gusta de él.

Fotos
Chris McPherson
Colaboración
Hendrik Lakeberg

Sentarme en mi BMW M5 me traslada a la época en la que tenía 20 años. Desde que me saqué el carné, solo he conducido automóviles europeos con cambio manual. Antes de eso, en Nueva Jersey, de donde vengo, hacíamos carreras por calles solitarias. Buscábamos la aventura. Mi M5 es de 1988, es decir, del año en el que alcancé la edad adulta.

Me encanta conducir el M5 sin una meta concreta; por ejemplo, de noche en Los Ángeles.

Ahora vivo en Silver Lake, en la Costa Oeste. Todavía me apasiona el diseño del antiguo Serie 5, los ángulos de la carrocería. Para mí, es uno de los automóviles más hermosos jamás construidos. A esto se suma el cambio de marcha, la dirección directa… sientes toda su fuerza, debes concentrarte para conducir el M5. El motor de 256 CV posee un sonido fantástico. Soy el tercer propietario del vehículo. El primero fue un médico de Santa Bárbara que pidió todos los extras imaginables en aquel tiempo. Un amplificador de válvulas en el maletero, un teléfono e incluso un detector de radares. Todo aquello con lo que yo soñaba de joven pero no me podía permitir.

En las colinas que se elevan sobre Hollywood hay una cabina de teléfono en mitad de la nada. Es uno de esos lugares donde los amantes de los modelos vintage de Los Ángeles se encuentran los fines de semana para hablar de sus coches.

En las colinas que se elevan sobre Hollywood hay una cabina de teléfono en mitad de la nada. Es uno de esos lugares donde los amantes de los modelos vintage de Los Ángeles se encuentran los fines de semana para hablar de sus coches.

Me encanta conducir el M5 sin una meta concreta; por ejemplo, de noche en Los Ángeles. Puedes recorrer calles que normalmente están atascadas. O, de día, conducir por las sinuosas carreteras a las afueras de Los Ángeles. Allí arriba te encuentras con auténticos amantes de los coches. Charlas con ellos mientras contemplas las vistas de la ciudad.

El BMW M5 de Jeremy Weiss es un ejemplar especialmente raro. En Estados Unidos solo se importaron unos 30 vehículos con carrocería negra e interior negro. El M5 de Weiss tiene el número 1.

05/01/2017