Música

Filarmónica sobre ruedas

Cuando conduces, quieres la banda sonora perfecta. Desde la invención de la radio y su integración en el automóvil, la música y el placer de conducir están íntimamente ligados. Pero ¿cómo se logra obtener el mejor sonido posible en un espacio relativamente pequeño?

Texto
Thaddeus Herrmann

«Si de mí dependiera, los altavoces irían montados a la altura de los oídos delante de las ventanillas», dice Wolfgang Zieglmeier y se ríe, porque sabe que eso no es una opción. Zieglmeier es ingeniero especializado en acústica y trabaja desde 2004 para Harman Kardon, un antiguo e importante colaborador de BMW cuando se trata de integrar sistemas de sonido de alta calidad en el automóvil. Con la marcha triunfal de los smartphones, la música ha adquirido un papel todavía más importante en la vida de la mayoría de las personas. Y cuanto más tiempo pasas escuchando música, más aprecias las ventajas de un buen sonido; no sólo en el sofá del salón, sino prácticamente en cualquier situación de la vida y especialmente en el coche. «Hemos observado esta tendencia en BMW desde hace mucho tiempo, en realidad desde la invención del lector de CD. Ese fue el punto de inflexión. El nuevo medio requería una serie de soluciones que no eran necesarias con las radios de coche con reproductor de casetes», recuerda Thomas Würdinger, responsable de sonido y entretenimiento en BMW.

«BMW reconoció pronto que la experiencia sonora debe tenerse en cuenta desde el principio en la concepción de un automóvil. Los altavoces deben convertirse prácticamente en un componente integral del chasis.»

Dan Shepherd, Bowers & Wilkins

El sonido de una sala de conciertos: el sistema de sonido High End Surround de Bang & Olufsen cuenta con 16 altavoces, 2 bajos centrales y ―en el BMW Serie 5, el X5 y el X6― una potencia de 1200 vatios.

Calibrado para la eternidad

La acústica es una ciencia compleja. Lo sabemos por propia experiencia: en la tienda los nuevos altavoces pueden sonar perfectamente, pero cuando se instalan en el salón de casa, hay que dedicar mucho tiempo para colocarlos exactamente y conseguir ese sonido del que nos habíamos enamorado. Y a menudo con un resultado que dista de ser óptimo. ¿Quién puede derribar una pared para situar los altavoces en la posición correcta? Las ondas sonoras se propagan, se reflejan en los objetos y se potencian y son absorbidas por ciertas superficies. Todo influye en el sonido, también la posición del oyente. Una vez encontrado el punto ideal, comienza el placer de la música. No es un proceso sencillo. «Estos son precisamente los retos que hemos aprendido a manejar cuando nos ocupamos de un BMW nuevo», comenta Zieglmeier sobre el enfoque de Harman Kardon. Cuando se desarrolla un vehículo nuevo, sus colegas y él están involucrados desde el principio, mucho antes de la construcción del primer prototipo. «Nuestra gran ventaja es que sabemos muy pronto dónde se colocarán los altavoces en el interior del vehículo y cuánto se pueden modificar esas posiciones. De esta manera puede medirse el espectro sonoro y calibrarse para todos los pasajeros». Posición, ángulo de emisión e incluso el número de orificios ―a menudo microscópicos― del revestimiento de los altavoces se acuerdan minuciosamente entre los diseñadores, los ingenieros de sonido de BMW y los equipos de los fabricantes de altavoces. Solo así puede garantizarse que el sistema de sonido ofrezca realmente las prestaciones que espera el cliente. «La consciencia de un buen sonido en el coche está aumentando», señala Würdinger.

Y BMW satisface esas exigencias. En el segmento de alta gama la empresa colabora actualmente con tres fabricantes: Harman Kardon, Bang & Olufsen y Bowers & Wilkins. Los especialistas británicos de Bowers & Wilkins son responsables del sistema de sonido Diamond Surround, que transforma el nuevo BMW Serie 7 en un auditorio sobre ruedas. Con 16 altavoces, 1400 vatios y un amplificador de 10 canales.

BMW y sus socios llevan a cabo pruebas exhaustivas para alcanzar el sonido perfecto sobre ruedas.

En el BMW i8, el equipamiento de serie desarrollado por BMW incluye 7 altavoces. Su posición se ajusta exactamente para el disfrute de los pasajeros.

En el BMW i8, el equipamiento de serie desarrollado por BMW incluye 7 altavoces. Su posición se ajusta exactamente para el disfrute de los pasajeros.

Diamantes, kevlar y la sucesión de Fibonacci

Estas especificaciones técnicas parecen impresionantes, pero por sí solas no garantizan un sonido realmente convincente al volante. «Para instalar los componentes técnicos en el automóvil de manera razonable se necesita un interlocutor atento y abierto. Ese es precisamente el caso con BMW», comenta Dan Shepherd, de Bowers & Wilkins. «BMW reconoció pronto que la experiencia sonora debe tenerse en cuenta desde el principio en la concepción de un automóvil. Los altavoces deben convertirse prácticamente en un componente integral del chasis. Solo así pueden evitarse vibraciones indeseadas, que provocan distorsiones en el sonido. Eso es justo lo que BMW consigue». Efectivamente, el subwoofer se ubica bajo los asientos delanteros y no, por ejemplo, en el maletero; los altavoces laterales están conectados directamente con el chasis y no se apoyan en el revestimiento. «Bowers & Wilkins, como marca de hi-fi reconocida, produce los mejores altavoces a nivel mundial en el segmento de referencia. Marcamos pautas en el ámbito de la acústica y la reproducción natural de música gracias a la aplicación de las tecnologías más innovadoras. Adaptar este conocimiento al nuevo BMW Serie 7 fue un reto emocionante». Por primera vez en la historia de la industria automovilística, en este sistema de sonido se han utilizado tonos agudos generados por diamantes sintéticos. «Desarrollamos este procedimiento originalmente para los altavoces de referencia», explica Shepherd. «Gracias a esta tecnología hemos podido desplazar las resonancias más allá del espectro de frecuencias perceptible por el oído humano. En un automóvil esto es particularmente importante, porque las vibraciones molestas pueden aparecer antes. En los tonos medios apostamos por el kevlar. Llevamos cuarenta años trabajando con este material en el segmento de alta fidelidad. Lo conocemos y sabemos exactamente qué ventajas presenta el kevlar: una reproducción cristalina de la voz. Y ¿qué sería la música sin el canto?». Por eso no sorprende que el patrón de orificios de la cubierta de los altavoces esté basado en la sucesión de Fibonacci, considerada una constante matemática básica de la naturaleza. Todos los detalles cuentan.

En las series de BMW puede elegirse actualmente entre cuatro ofertas de audio distintas. El equipamiento de serie incluye ya hasta seis altavoces, en el BMW i8 incluso siete. Estos sistemas son diseñados directamente por BMW. Lo mismo que el primer equipamiento especial, que ofrece a los clientes hasta 12 altavoces. El tercer nivel es el sistema Surround de Harman Kardon, con una potencia de hasta 600 vatios repartidos entre 16 altavoces. Para disfrutar de una experiencia sonora aún más impresionante se dispone del sistema de sonido High End Surround de Bang & Olufsen: 16 altavoces, 2 bajos centrales y ―en el BMW Serie 5, el X5 y el X6― de una potencia de 1200 vatios.

En los BMW Serie 6 y Serie 7 la oferta se distribuye de manera distinta. Aquí se instala de serie el sistema de sonido hi-fi de la casa. Quien desee más, puede optar por el sistema Sorround de Harman Kardon con hasta 16 altavoces, 12 en el Cabrio. El siguiente paso lo representa el High End Surround de Bang & Olufsen. Y, en exclusiva para el nuevo BMW Serie 7, como mejor solución de audio se dispone adicionalmente del sistema de sonido Diamond Surround de Bowers & Wilkins, con 1400 vatios. «De esta manera ofrecemos una solución adecuada para todos los clientes, con sus deseos y expectativas particulares», resume Thomas Würdinger, de BMW.

China y el streaming

La tecnología de los altavoces para el automóvil mejora constantemente. Pero la manera en que hoy en día se consume música está cambiando. Se aleja del CD y avanza hacia el MP3 y el streaming. Esto implica compresión de datos, un peor sonido global, la pérdida de rangos de frecuencias. Viendo esta evolución, ¿se necesita realmente un sistema de sonido de alta gama como el del nuevo BMW Serie 7? La respuesta es clara. «Naturalmente tenemos en cuenta estas tendencias», comenta Würdinger, y añade: «En China, por ejemplo, el streaming es muy apreciado por nuestros clientes. Pero al que le toca pasar tres horas en un atasco de camino al trabajo, quiere un sistema de sonido de total confianza». En el diseño y desarrollo de un sistema de sonido para el automóvil no se trata únicamente de los componentes de audio utilizados y de su ubicación, sino también del software que los controla y que procesa la música antes de que llegue a los altavoces. El objetivo es que los formatos de audio comprimidos, como el MP3 o el streaming, suenen con la mayor perfección posible. «Todo forma parte de un gran puzle», aclara Wolfgang Zieglmeier, de Harman Kardon. «El hardware es ahora más eficiente y ofrece un mejor rendimiento. Más calidad con menos vatios. Suena sencillo, pero debe desarrollarse desde la base. El software permite regular muchas cosas». Bowers & Wilkins va un paso más allá: «Hace algunos años fundamos la ‘Society of Sound’, una plataforma para melómanos que pusimos en marcha junto a Peter Gabriel y la Orquesta Sinfónica de Londres. Sus miembros tienen acceso a un montón de música sin comprimir. Y quien se decide por nuestro sistema de sonido en el nuevo BMW Serie 7, encuentra una memoria USB en la guantera con una selección de la mejor música».

El sistema de sonido Surround de Harman Kardon incluye como equipamiento especial hasta 16 altavoces. «Ofrecemos una solución adecuada para todos los clientes, con sus deseos y expectativas particulares», comenta Thomas Würdinger, de BMW.

03/04/2016